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  • Foto del escritorSebastián Mealla

El valor del compromiso

Actualizado: 6 may 2023

¿Con qué o con quién estás comprometido?




Siempre estamos comprometidos con algo o con alguien. Lo que sucede es que muchas veces expresamos que buscamos lograr ciertas cosas, o que estamos comprometidos con ciertas personas o situaciones, pero nuestras acciones, luego, no son coincidentes con eso que manifestamos que queremos.


En otras palabras existen incoherencias entre lo que decimos - y lo que nos decimos a nosotros mismos - versus lo que terminamos haciendo o cumpliendo.



¿De que manera logramos entonces tener una coherencia entre lo que expresamos y lo que en definitiva terminamos ejecutando?


Una de las respuestas posibles, creo, es modificar nuestras acciones o cambiar lo que decimos por lo que realmente estamos dispuestos a hacer. Dicho así pareciera ser algo sencillo... Ahora en la complejidad de seres que somos, a veces no lo es tanto.



El origen de la palabra Compromiso


Alguna vez leí que el origen de la palabra compromiso venía de desarmar la palabra en tres partes: Com: que significa "Con"; Pro: que viene de "Promesa"; Miso referente a "Misión" Uniendo las tres partes podríamos decir que compromiso significa "realizar promesas para llevar adelante misiones con otros"


Esto puede mirarse en cualquiera de los espacios de nuestra vida, donde necesitemos coordinar acciones con otros para lograr algo. Por ejemplo, comprometerme en casa pagar un impuesto o llevar a los chicos al colegio, en la empresa a realizar el pago de los sueldos en la fecha prevista, con amigos de organizar una comida y de ahí los que a vos se te ocurran.


Como sociedad evolucionamos, en gran parte, por haber podido organizarnos y coordinar con otros, gracias a nuestra habilidad de comprometernos. De esta manera logramos tareas y objetivos de magnitudes, muchas veces, inimaginables.



Situaciones que ocurren alrededor del compromiso


Una de las situaciones con los que suelo encontrarme tanto en conversaciones de coaching ejecutivo como al trabajar con equipos, es que existen compromisos que no suceden, no se cumple o no se logran. Lo que ocurre a continuación de ello, son todas las quejas derivadas por lo que no se consiguió.


Muchas veces, esto justifica la falta de avance de algunos proyectos y trabajos dentro de las organizaciones. Como el compromiso no estuvo presente, las tareas y las actividades no se realizaron en los tiempos previstos o, en algunos casos, ni siquiera comenzaron.



¿Qué hay en el fondo de este fenómeno?


En mi experiencia y de lo que he aprendido de Fernando Flores, ocurre alguna o todas las situaciones que comparto más abajo:


Coordinaciones poco claras: a veces omitimos o damos por hecho algunas cosas que no las especificamos lo suficiente, creemos que por el solo hecho de mencionarlo la otra persona lo escuchó y entendió. Tampoco hemos aprendido a realizar reclamos efectivos cuando lo que esperamos no sucede.


La falta de sinceridad: Sucede por ejemplo en situaciones donde aceptamos ciertas condiciones sin analizarlas o meditarlas lo suficiente. Puede ocurrir que lo hagamos así, para quedar bien, por no dañar sentimientos en el otro, o en otros momentos, porque buscamos salir rápido de esa situación porque estamos apurados o lo que fuera.


El tema aquí, es que nuestro "si" - al aceptar lo que nos piden por ejemplo - no es un "si" real donde está puesto todo nuestro compromiso. Lo dijimos y casi como que salió de nuestra boca de manera automática. Inclusive muchas veces nos cuestionamos haber aceptado, reflexionando que tendríamos que haber respondido que no.


Esto desencadena casi indefectiblemente que cuando llega el momento de cumplir, con eso a lo que nos comprometimos, no lo hacemos o lo hacemos a medias.


¡También puede pasar que cumplamos! pero dejando muy en claro que lo estamos haciendo como una especie de sacrificio, o recriminándonos a nosotros mismos por eso que estamos haciendo.


Falta de habilidad: En estos casos, la persona que asume el compromiso puede no estar siendo hábil para llevarlo adelante, porque no sabe o porque al momento de aceptar cree que puede y a la hora de actuar no es capaz de lograrlo.


En todos estos casos y en otros que pueden estar pasando - en esta complejidad de las relaciones humanas -, lo que termina viéndose afectado es el estado de ánimo de las personas involucradas.


¿Qué hacer?


El desafío aquí es resolver cada una de las situaciones arriba mencionadas. Para ello, se puede llevar adelante alguna de las acciones que se describen a continuación:


- Aprender a coordinar efectivamente con otros con pedidos y promesas claras.


- Cuidar nuestra sinceridad independientemente del quedar bien. Con esto lo que quiero decir es que muchas veces un "no a tiempo" es mucho mejor que un "si a medias".


- En cuanto a nuestras habilidades, lo que habrá que revisar es la experiencia que tenemos en ciertos espacios y hacer las aclaraciones respectivas, para no generar expectativas que luego no seamos capaces de cumplir.


El éxito en los compromisos: varias partes involucradas


Estos compromisos que estamos conversando aquí, los hacemos por lo menos entre dos personas. En mi experiencia, la mayoría de las veces no se cumplen porque las partes involucradas todavía necesitan aprender a coordinarse. Si algo falló puede haber sido atribuible a muchos motivos que alcancen a todos los que formaron parte de él.


No se trata de caer en la tentación de encontrar un o una culpable. En muchas ocasiones decimos: - esto no se logró porque tal persona no lo hizo o no accionó como debía - .


Hacer esto puede ser sumamente dañino para los estados de ánimo y las relaciones con personas que nos importan.


La revisión es mucha más profunda y si lo que se busca es cuidar estas relaciones de las que hablamos, habrá que arremangarse entre todos para mirar porque las cosas no suceden como las planificamos, diseñamos o queremos que pasen.


En otras situaciones culpamos a externos: - esto no se hizo porque el ministro de economía lanzó esta nueva medida, porque amaneció lloviendo, o cualquier explicación o - dicho de otra manera, "excusa" - que pongamos para decir que algo no se logro. Aquí la pregunta que puede caber hacernos es: ¿Qué nos está pasando que no pudimos prever que esa medida iba a suceder o que el día iba a estar lluvioso?


Se que a veces esto puede no ser posible. Ahora lo que si podemos hacer es estar mucho mejor preparados para una próxima vez.


En estos casos y en otros, que pueden no estar reflejados en este texto - que si te animás te invito a que compartas en comentarios - , requieren de mucha valentía. Implican mirarnos a nosotros mismos, aceptando que somos aprendices de esta vida.



De las sensaciones más hermosas


Creo que una de las sensaciones más hermosas que experimento día a día, es cuando logro cumplir con mis compromisos. Cuando los digo y realizo desde la sinceridad, sabiendo que están en coherencia con lo que quiero para mi vida y para la vida de otros.


Cuando eso que prometí lo llevo adelante con valentía, inclusive cuando requiere de mi esfuerzo - o sobre todo cuando requiere de él -,se que me acercará a objetivos más grandes y me ayudará a crecer.


Si por algún motivo esa sensación no aparece, que a veces sucede, es porque probablemente haya algo que necesitemos revisar o modificar en la búsqueda de nuestro bienestar y el bienestar de nuestras organizaciones.


Una exploración constante


Elegir conque comprometernos, lo interpreto como una búsqueda constante - una exploración de toda la vida -. Es dónde, en qué y con quienes decidimos invertir nuestro tiempo.


Para mi, el tiempo y el uso que le damos, es nuestro recurso más valioso. Es finito y agotable. "Vive cada día como si fuera el último" decía Steve Jobs.


Entonces que mejor que elegir usarlo en aquellos compromisos que nos importan - y con las personas que nos importan - , generando esa sensación de bienestar, de estar haciendo lo que para nosotros es coherente en ese momento.


En cuanto a esa sensación de bienestar, no distingo si es emocional o racional. Tengo la creencia de que es una combinación de ambas.


¡Celebro por los compromisos que lograste! ¡Te deseo todos los éxitos en los compromisos que estás llevando adelante y en los que elegirás para el futuro!


Si vos o tu organización necesitan apoyo en algunos de estos temas mencionados aquí, escribime.


¡Nos vemos la próxima!


Este post no pretende dar respuestas. Lo que busca es, desde la reflexión, generar preguntas e inquietudes para que sigas construyendo la vida y relaciones que elegís, mirándote a vos y a tu equipo como los principales responsables de los resultados logrados.





























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